La web que estás leyendo ahora mismo es nueva. Por fuera puede que no lo parezca tanto, pero por dentro ha cambiado por completo: este verano dejamos WordPress y pasamos a un gestor de contenidos que se llama Grav.
Te contamos por qué lo hicimos, qué es Grav y cómo ha cambiado nuestra forma de cuidar la web.
Años con WordPress
Durante muchos años nuestra web estuvo hecha con WordPress, como la de media internet. Funcionaba, pero cada actualización llevaba su tiempo: plugins que había que tener al día, cosas que se descolocaban después de actualizar y un panel lleno de opciones para hacer cualquier cambio pequeño.
Y lo que más nos costaba, con diferencia, eran las galerías. En una imprenta el portfolio lo es casi todo: camisetas, rótulos, revistas, lonas… Queríamos galerías de distintos tipos, ordenadas por servicio y por trabajo, y en WordPress cada cambio era una pelea con plugins y ajustes. Al final la web se actualizaba mucho menos de lo que nos habría gustado.
Buscando galerías flexibles, encontramos Grav
Buscando una forma más sencilla de montar y mantener galerías llegamos a Grav. Y lo que empezó como una solución para el portfolio acabó siendo la base de toda la web.
Qué es Grav y cómo funciona
Grav es un gestor de contenidos (CMS, el programa con el que se crea y se mantiene una web) de código abierto y gratuito. Su gran diferencia con WordPress es que no usa base de datos: todo el contenido vive en archivos de texto normales, ordenados en carpetas.
- Cada página es una carpeta. Dentro está el texto de la página y sus imágenes. Si quieres una página nueva, creas una carpeta nueva.
- El texto se escribe en Markdown (archivos
.md), un formato muy sencillo en el que un título se marca con#y una negrita con dos asteriscos. Se lee bien incluso sin abrirlo en la web. - Los datos de cada página van arriba del archivo: título, fecha, etiquetas, descripción para Google… unas pocas líneas fáciles de entender.
- El diseño va aparte, en un tema con sus plantillas. Puedes cambiar el texto sin miedo a romper el diseño, y al revés.
- Una galería es una carpeta con fotos y una lista en el archivo de texto con el orden y la descripción de cada una. Justo lo que tanto nos costaba en WordPress.
Como no hay base de datos, la web es rápida, hacer una copia de seguridad es tan fácil como copiar una carpeta, y hay muchas menos piezas que se puedan estropear. Además tiene su propio panel de administración, por si prefieres hacer los cambios desde el navegador.
Grav 2 y la inteligencia artificial: otro mundo
Aquí viene lo que de verdad nos ha cambiado el día a día. Que todo sea texto en archivos
.md es perfecto para trabajar con los modelos de lenguaje, la inteligencia artificial
que entiende y escribe texto. Y la versión 2 de Grav, que es la que usamos, viene
preparada desde el principio para eso: trae una API (una puerta para que otros programas
gestionen la web) y su propio conector para asistentes de IA.
Hoy gestionamos prácticamente todo el contenido de la web desde Claude, el asistente de IA de Anthropic, sin entrar en el panel. Le pedimos un post nuevo, que añada fotos a una galería, que cambie un texto de servicios o que revise las etiquetas del blog, y lo hace. Solo entramos a mano para algún arreglo o retoque puntual, y son muy pocos.
Este mismo post, por ejemplo, lo hemos preparado así.
No lo hace todo, pero nos sobra
Grav no es para todo el mundo. No tiene la cantidad de plantillas y plugins de WordPress, ni las opciones de diseño o de contenido multimedia que tienen otras plataformas. Si necesitas una tienda online grande o una web muy visual con mil efectos, seguramente haya opciones mejores.
Pero para una web como la nuestra (servicios, portfolio, blog y contacto) se apaña muy bien y va más que de sobra.
La verdad es que ha sido un descubrimiento increíble. Otro más de esta nueva era en la que la inteligencia artificial está cambiando cómo trabajamos, también en un taller de impresión y diseño como el nuestro.
¿Necesitas una web o quieres darle una vuelta a la tuya? Cuéntanoslo.