Después de más de veinte años diseñando, imprimiendo y rotulando, teníamos dos montañas que crecían sin control: una de libros de diseño y otra de fuentes tipográficas. Las dos tenían de todo, pero ninguna nos ayudaba a encontrar nada.
Este otoño nos pusimos a ordenarlas. Te contamos cómo lo hicimos y lo que aprendimos por el camino. Y al final te dejamos un regalo: la guía en PDF que salió de todo esto.
Primero, los libros
Empezamos por la estantería digital. Separamos en una carpeta propia los libros que tratan sobre todo de tipografía: los manuales de Ellen Lupton, John Kane, Adrian Frutiger, Gavin Ambrose y Paul Harris, Treinta siglos de tipos y letras y varios de lettering.
Luego hicimos algo que a mano habría costado semanas: con ayuda de la inteligencia artificial buscamos en el texto de todos esos libros los nombres de unas 150 tipografías y contamos en cuántos aparece cada una. La idea era sencilla: si casi todos los manuales hablan de una letra, por algo será.
El resultado fue una lista de 78 tipografías que de verdad han marcado la historia del diseño gráfico, desde la Textura de Gutenberg (1455) hasta la Gotham (2000).
13 familias, y por qué se llaman así
Ordenarlas nos obligó a repasar la clasificación clásica, la de Maximilien Vox (1954), y nos llevamos más de una sorpresa con el origen de los nombres:
- Góticas. "Gótico" era un insulto: los humanistas del Renacimiento llamaban así a todo lo medieval del norte, "de los godos", o sea, bárbaro.
- Garaldas. Una palabra inventada por Vox uniendo GARamond y ALdo Manuzio, dos grandes de la imprenta del siglo XVI.
- Didonas. Lo mismo: DIDot + Bodoni, las letras de contraste extremo que hoy asociamos a las revistas de moda.
- Egipcias. No tienen nada de egipcio. Tras la campaña de Napoleón en Egipto todo lo egipcio estaba de moda, y los fundidores les pusieron ese nombre para vender.
- Grotescas. A los impresores de 1800 una letra sin serifas les parecía rara, grottesca. En Estados Unidos las llamaron gothic, y por eso la Franklin Gothic se llama así sin parecerse en nada a una gótica.
Completamos la lista con las sans geométricas de la Bauhaus (Futura, Avant Garde), las humanistas que llenan aeropuertos y estaciones de metro (Johnston, Gill Sans, Frutiger), las técnicas nacidas de una norma o de una máquina (DIN, OCR), las de autor de los años 90 y las caligráficas.

Luego, las fuentes
Con la lista hecha fuimos a nuestra tipoteca: más de 200.000 archivos de fuentes acumulados en dos décadas, muchos repetidos, en formatos viejos o en versiones a medias.
Para cada tipografía elegimos una sola versión, con tres criterios:
- Formato OpenType (.otf), el que mejor funciona hoy en un Mac. Las antiguas PostScript Type 1 se quedan fuera: Adobe dejó de admitirlas en 2023.
- La versión original de la fundición (Adobe, Linotype, Monotype, ITC), con acentos, eñe y símbolo del euro, que no siempre vienen en las copias.
- La familia completa, con todos sus pesos y cursivas, y sin duplicados.
Hicimos lo mismo con un viejo catálogo de un rotulista americano con las letras "más usadas" en rótulos y vinilo: Cooper Black, Brush Script, Bauhaus, VAG Rounded… Al final, juntando las dos listas sin repetir, nos quedó una carpeta de trabajo con unas 1.300 fuentes bien elegidas, en lugar de doscientas mil mal ordenadas.

Un índice con muestras
El último paso fue un índice en PDF: cada familia explicada en dos párrafos (qué es y por qué se llama así), la lista de fuentes que contiene y, al final de cada categoría, muestras reales de cada letra. Lo tenemos impreso en el taller y lo usamos cuando un cliente nos dice "quiero algo elegante pero que se lea bien" y hay que traducir eso a una tipografía.

🎁 Regalo: descarga la guía en PDF
14 páginas con las 13 familias tipográficas, por qué se llaman así y muestras reales de 62 tipografías históricas. Gratis, sin registro.
Lo que nos llevamos
Ordenar es aburrido hasta que empiezas a entender lo que ordenas. Elegir bien una letra no consiste en saberse doscientas mil, sino en conocer bien unas pocas y saber de dónde vienen. Por eso una Bodoni grita "lujo", una DIN dice "señalización" y una Cooper Black te lleva directamente a los setenta.
¿Estás pensando en un logo, un rótulo o una imagen de marca y no sabes qué letra le va? Cuéntanoslo y la buscamos juntos.